Reclaman soluciones urgentes y la posibilidad de no quedar aislados y poder ingresar a sus domicilios sin que sus familias queden en cuarentena. Exigen la presencia del Intendente Municipal, Natalio Lattanzi. Se viven momentos de mucha tensión.

Tras la reunión mantenida el sábado parecía que el conflicto entre el Municipio y los transportistas que plantean la necesidad de ingresar a sus  domicilios sin inconvenientes, pero con el correr de las horas todo volvió a complicarse y en estos momentos, los camioneros locales que cubren servicios de larga distancia – de Rufino a puerto-, se encuentran bloqueando el acceso a la ciudad por Presidente Perón. 

«En la madrugada del domingo detuvieron a 8 camioneros que se encontraban en la sede de un acopio, donde se nos permitía bañarnos y comer, tras esto tuvimos que comer a la vera de la ruta sin poder ingresar a nuestras casas. Nos tienen como perros, no dejan pasar ni para alcanzarnos una vianda», explicaban los transportistas muy molestos, exigiendo la presencia del Intendente, Natalio Lattanzi, quien hasta el momento no se habría presentado en el lugar.

«En el único lugar que no nos dejan entrar es acá, los transportistas de otras localidades pueden ir a bañarse, comer y dormir a sus casas. Nosotros somos los principales que vamos a tomar todas las medidas de seguridad y protocolos para no poner en riesgo a nuestras familias, pero en todo el trayecto de Rufino a Rosario no tenemos donde bañarnos, ni comer, estamos pasándola muy mal. Nos dicen que podemos ingresar y salir a trabajar, pero nuestras familias tienen que permanecer aisladas. Eso no puede ser, porque muchas de nuestras esposas tienen sus trabajos», insistían, viviéndose momentos de gran tensión debido al malestar generalizado. «Necesitamos entrarnos a bañar, comer y dormir con nuestras familias. Hoy llovió y no viajamos, mañana si sigue así tampoco vamos a viajar», exigen.

Con el correr de los minutos son más los camiones que se suman al movimiento y se acrecienta la cola de vehículos que esperan para ingresar a la ciudad, generándose colas de importancia.